¿Reconoces a este hombre? A que no. Pero probablemente te suena su nombre, especialmente si te interesa la cartomagia. Se llama Robin Robertson y es el autor de unos seis libros de magia, entre ellos Handle with Care, Card Modes, Card Conspiracy I, Card Conspiracy II, Diamonds from Coal (el coautor de estos tres libros es el famoso mago escocés, Peter Duffie) y Killer Koncepts con Peter Duffie y Aldo Colombini.Efectos suyos se han publicado en Semi-automatic Card Tricks y Best of Friends III y en revistas de magia como “The Linking Ring.” Colabora con muchos magos de renombre como Karl Fulves, J K Hartman y Reinhard Mueller. Construye efectos usando mucha astucia y poca prestidigitación. Al final de este artículo compartiré con vosotros un efecto creado por él y un buen amigo suyo, Scott Moore. Pero Robin es más que un mago. También es matemático, psicólogo, experto en la teoría de caos, profesor de psicología y redactor de varias revistas de psicología. También tiene un gran interés en el cine y en los deportes. Es un fanático de baloncesto y su equipo favorito son los Lakers de Los Angeles. Si él te presenta su tarjeta de visita verás el siguiente diseño gráfico:

Ahora que sabes todo lo que hace entiendes porque ningún otro diseño podría ser mejor.
Robin ha sido uno de mis profesores de magia. Llevo más de veinte años viéndome con él. Pasar una tarde con el es toda una lección. Dedicamos mucho de nuestro tiempo a la magia, pero también hablamos de muchas otras cosas. Empezamos nuestra relación como profesor y alumno y ahora somos dos colegas y, por supuesto, buenos amigos. Hemos llegado al punto donde el intercambio de ideas mágicas se está equilibrado. Muchos de los efectos que me habéis visto hacer en uno de los DVD’s de Dani DaOrtiz tienen su origen en la mente fértil de Robin Robertson.
Me alegro de tener esta oportunidad de darle el crédito y las gracias en este foro público.
Y ahora, el efecto prometido. Podrás estudiarlo mañana en la próxima entrada a este blog titulada: “Lógicamente Mágico”. Claro que, como en el mismo desvelaremos el truco, tendrás que ser mago para acceder. Para ello te pedirá una contraseña que corresponde al nombre del mago que puedes ver en la foto. Tiene siete letras y, si eres buen aficionado, seguro que te lo sabes.









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