Hoy en día cuando alguien saca el tema de magia en la calle o de street magic, nos viene a la cabeza algún show televisivo protagonizado por un mago, un mago joven, de estilo moderno y, casi siempre, americano. Alguien podría llegar a imaginar que se trata de una especialidad nueva que tenemos que sumar a las tradicionales de salón, escena, etc. Nada más lejos de la realidad.
Es más fácil de creer que la magia, sin considerar el lugar donde se lleva a cabo, si tuvo que empezar por algún lugar, ese lugar fuera la calle. Magos misteriosos junto a contadores de cuentos, charlatanes y demás artistas que deambulaban entre pueblos y ciudades maravillando y dejando atónitos a sus espectadores.
Antiguamente se hacía mucha magia en la calle y para los viandantes en vivo; no una magia grabada en la calle pero “hecha para la televisión” a la que nos estamos acostumbrando ahora (¿es esto último realmente magia en la calle, cuando el mago está pensando en los telespectadores más que en el público que tiene delante en el momento en el que rueda?).
Hoy, al hablar de street magic me gustaría dirigir tu mirada hacia India, Seguir leyendo








