Acabo de leer el artículo de Dani Daortiz que hoy publica el blog de  Magic Ágora, en él hay un vídeo con una entrevista. A pesar de que estaba delante cuando se grabó, hoy, escuchándole atentamente justo mientras me tomaba el café de la mañana en el curro -nada que ver con la magia-, una de sus frases me ha llegado con la fuerza de un cañonazo: “la vida no es un trabajo, es una pasión”.

Es lamentable que lo diga pero, en realidad, supongo que a veces es bueno que alguien, una vez más, vuelva a hacerme pensar que cada día me someto a una especie de trabajos forzados. Hace poco lo hablé con un compañero que es escritor y trabaja a escasos de metros de mi mesa. Él me confesó su caso con esa expresión tan dura (la verdad suele serlo): “trabajos forzados”, y yo me identifiqué con él al instante.

La entrevista con Dani no sólo es una lección de magia, es un modelo de vida a estudiar, sobre todo, en unos tiempos como los de hoy en los que, en mi opinión, la crisis económica tiene su origen en otra crisis: la crisis de valores; aunque nadie hable mucho de ello.

Gracias Dani por inducirme a estas reflexiones un miércoles por la mañana.

Imagen de previsualización de YouTube