Acabó su show con una ovación arrebatadora, de verdad, no os exagero nada en absoluto, es más, lo mejor fue el silencio que siguió a esa explosión de aplausos. La gente se miraba a las caras sin saber qué decir, completamente estupefactos y como si nadie quisiera salir de ese sueño fantástico…¿la dimensión onírica tal vez? Sólo puedo deciros que la emoción se podía palpar, que tenía cuerpo


